La empresa Aisin Seik, una de las principales fabricantes de autopartes para Toyota, podría cancelar su nueva planta en México si la automotriz japonesa cede a la presión de Donald Trump y revoca su plan para una fábrica en Estados Unidos, informa este día el diario The Wall Street Journal. Toyota ha prometido mantener sus planes para fabricar vehículos marca Corolla en el país, aunque estos productos corren el riesgo de pagar “un gran impuesto fronterizo” si son exportados.

Esta mañana, el Presidente electo reiteró sus promesas de imponer impuestos a los fabricantes. “Habrá un fuerte impuesto fronterizo a las compañías que se van y cometen asesinato impunemente”, dijo en su primera conferencia de prensa desde la elección.

 

Ciudad de México, 11 de enero (SinEmbargo).– Uno de los principales fabricantes de autopartes para Toyota podría cancelar su nueva planta en México si la automotriz japonesa cede a la presión de Donald Trump y revoca su plan para una fábrica en Estados Unidos, informa este día el diario The Wall Street Journal.

 

“Vamos a tener que repensar nuestra inversión si Toyota se retira de México”, dijo Yasumori Ihara, presidente de la empresa Aisin Seik, en entrevista con el medio estadounidense.

 

Esta mañana el Presidente electo reiteró sus promesas de imponer impuestos a los fabricantes que cierren sus plantas y envíen la producción al exterior.

 

En su primera conferencia de prensa desde la elección dijo: “Habrá un fuerte impuesto fronterizo a las compañías que se van y cometen asesinato impunemente”.

 

Esos impuestos pueden ayudar a conservar empleos, pero generan el riesgo de elevar los precios a los consumidores.

 

También habló de los planes de Fiat Chrysler de crear dos mil empleos en fábricas de Michigan y Ohio. Dijo que Ford no construirá una planta de mil 600 millones de dólares en México y en cambio actualizará una fábrica en Michigan y agregará 700 empleos.

 

La semana pasada Trump recurrió a Twitter para amenazar con elevados aranceles aduaneros a Toyota cuando el Presidente electo se enteró de los planes anunciados hace meses por la compañía de invertir en una nueva planta de montaje en México.

 

“Toyota Motors dice que construirá una planta en Baja California, México, para producir los autos Corolla para Estados Unidos. ¡De ninguna manera! Construyen planta en Estados Unidos o pagarán un gran impuesto fronterizo”, advirtió el magnate el pasado 5 de enero en su cuenta de Twitter.

 

Toyota ha prometido mantener sus planes de construir una planta de mil millones de dólares para fabricar vehículos marca Corolla en México, aunque estos productos corren el riesgo de pagar tarifas si son exportados a Estados Unidos.

 

La planta planeada por Aisin Seiki, con una inversión de 45 millones de dólares, está diseñada para abastecer tanto a la nueva fábrica de Toyota, cerca de la ciudad de Guadalajara, como a la automotriz General Motors.

 

Yasumori Ihara explicó al Wall Street que la planta ya comienza a ser construida y que podría iniciar producción tan pronto como el próximo año. Estas instalaciones ofrecerían a automotrices en México componentes ahora construidos en fábricas en el estado de Illinois.

 

Ihara expresó al medio su preocupación sobre las implicaciones de una posible tarifa estadounidense a las importaciones, una iniciativa que considera Donald Trump, lo que podría poner en riesgo su producción en México para plantas en ambos lados de la frontera.

 

Aisin Seiki espera invertir unos 800 millones de dólares en sus plantas en Estados Unidos en los próximos tres años. Toyota posee cerca del 23 por ciento de las acciones de Aisin Seiki, y de manera indirecta un 11 por ciento adicional, de acuerdo con el medio especializado en negocios.

 

A lo largo de su campaña presidencial, y después de la elección, Trump criticó a las compañías automotrices por trasladar producción de Estados Unidos a México, a menudo a través de Twitter.

 

Ha amenazado con imponer un arancel de 35 por ciento sobre vehículos fabricados en México que sean exportados a Estados Unidos. Tal arancel podría causar estragos en la industria, ya que todas las grandes empresas automotrices producen vehículos en México.

 

Académicos dijeron a SinEmbargo que que el problema de México es que apostó su estrategia económica a la inversión extranjera, mientras se desmanteló la industria nacional.

 

Además, dijeron, en esta apuesta única, el país participó sólo con mano de obra barata, de ahí que su papel en la cadena de manufactura es cada vez menos relevante. Desde 2003, un análisis del Gobierno de Estados Unidos alertó sobre la contracción de casi un 30 por ciento en la producción de esta industria en México y de las afectaciones a las comunidades fronterizas y al comercio que este declive generaba, como la pérdida de empleos.

 

Tan sólo en 2008, año de la quiebra de la compañía Lehman Brothers y de la crisis financiera en Estados Unidos, Juárez, el municipio mexicano donde vive la mayor cantidad de población ocupada en este tipo de industria, perdió 20 mil empleos.

 

¿QUÉ DICEN LAS AUTOMOTRICES?

 

Esto es lo que han dicho los ejecutivos de la industria automotriz sobre las declaraciones de Trump de imponer altos aranceles a las compañías que fabriquen sus productos en otros países:

 

FIAT CHRYSLER

 

El director general Sergio Marchionne dijo que su compañía se ajustará si las reglas cambian. Señaló que es posible que Fiat Chrysler tenga que salir de México si los aranceles son muy grandes. Y la compañía ha pospuesto sus planes para hallar un socio para armar autos pequeños hasta que sepa con certeza si se impondrán los aranceles. “Creo que todos necesitamos claridad”, manifestó.

 

Pero Marchionne también dijo que FCA se siente obligada a mantener la producción de camionetas y camiones en Estados Unidos, que le brindó un paquete de rescate durante la recesión. “Le debemos mucho a este país”.

 

La compañía anunció el domingo una inversión de 1.000 millones de dólares en dos fábricas de Estados Unidos y la creación de 2.000 nuevos empleos. Trump felicitó a la compañía por Twitter.

 

VOLKSWAGEN

 

Herbert Deiss, un miembro de la junta de administración de Volkswagen, dijo que la compañía no cambiará sus planes de producción por Trump. “México es uno de nuestros mercados más grandes”, manifestó. Pero también enfatizó que VW ha hecho inversiones significativas en Estados Unidos que deberán servir para calmar las inquietudes de Trump, incluyendo la inauguración de una planta en Tennessee en 2011. “Hacemos muchas inversiones aquí, incluso desarrollo de vehículos, así que creo que estaremos bien”, dijo.

 

FORD

 

El presidente ejecutivo Bill Ford dijo que ha hablado varias veces con Trump sobre comercio, política fiscal y manipulación de divisas. “Lo veo muy bien informado y respetuoso de nuestras posturas”. Pero Bill Ford se conturbó cuando se le preguntó si

Trump estaba afectando los planes de producción de Ford. Además de cancelar planes para construir una fábrica en México, Ford decidió recientemente no trasladar su producción de la camioneta Lincoln MKC de Kentucky a México. “Hemos tomado esa decisión, y siempre tomaremos las decisiones empresariales correctas para Ford”, declaró.

 

TOYOTA

 

El director general para Norteamérica, Jim Lentz, dijo que el arancel con el que Trump ha amenazado a la industria podría obligar a las compañías a elevar los precios, lo que deprimirá las ventas y finalmente causará recortes de producción y despidos, justo lo opuesto a lo que pretende Trump.

 

Usando el Camry como ejemplo, el auto de mayor venta en Estados Unidos, Lentz dijo que 25% del contenido del vehículo armado en Kentucky proviene del extranjero. Un arancel de 35% elevaría el precio final en 1.000 dólares, señaló. “Mi preocupación para la industria es que al subir el costo, muy probablemente se contraerá el tamaño de la industria. Entonces, la industria no tiene que producir tantos vehículos y eso afecta negativamente al empleo”, explicó. Lentz no objeta los comentarios de Trump porque dice que también quiere una economía más sólida y más empleos mejor pagados aquí.

 

GENERAL MOTORS

 

La directora general Mary Barra dijo que la compañía no tiene planes para cambiar la producción como respuesta a Trump. Dijo que la compañía toma decisiones sobre dónde fabrica sus vehículos con entre dos y cuatro años de anticipación. Pero cree que GM y Trump coinciden en algunas cosas.

 

“Espero con ansias ser parte de la solución que permita al país fortalecerse junto con las empresas, junto con nuestra capacidad de manufactura”, dijo. Barra es parte de un grupo de directivos que asesorarán a Trump en materia económica.

 

AUDI

 

Scott Keogh, presidente de Audi de Estados Unidos, dijo que no ha conversado con Trump o sus allegados. Señaló que la decisión de construir una planta en México —que comenzó a operar en septiembre— se tomó hace cinco años, y que la planta produce vehículos que son exportados a todo el mundo, no sólo a Estados Unidos.

 

HONDA

 

El director general Takahiro Hachigo dijo a reporteros que la empresa quiere “seguir trabajando como hasta ahora en el desarrollo y producción de productos para Estados Unidos”. Dijo que no podía hacer comentarios sobre posibles aranceles y dijo que era “demasiado pronto” para discutir otras propuestas de políticas.

 

–Con información de AP

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