OAXACA, PORTADA, TUXTEPEC

OAXACA: Tras dar a luz, cortan arteria a indígena mazateca y provocan su muerte; acusan negligencia en hospital de Tuxtepec

Por: Roberto Polo Hernández

Oaxaca, México.- Una incisión mal lograda cortó la vida de una joven mazateca luego de dar a luz en el hospital general de la ciudad de Tuxtepec. Su familia, a la cual le negaron información de su deceso, pide a las autoridades que el caso sea investigado y castigado por existir negligencia médica.

Galleli Itai Soto, de 24 años edad, oriunda y residente de Jalapa de Díaz, municipio de la región del Alto Papaloapan, tuvo un embarazo normal, sin complicaciones y siempre apegado a un control prenatal realizado por la Secretaría de Salud. Sin embargo, tras haber dado a luz, falleció.

EL CALVARIO DE GALLELI

Fue el viernes 17 de febrero, alrededor de las 15:30 horas, cuando al centro de salud rural de tres núcleos de Jalapa de Díaz ingresó Galleli luego de que presentara dolor de parto. Allí personal del lugar le brindó la asistencia y debido a que se le diagnosticó embarazo de alto riesgo fue canalizada de urgencia al hospital regional de la ciudad de Tuxtepec.

Con una nota de atención médica que advertía embarazo de alto riesgo con cesárea previa y la paridad satisfecha, Galleli acompañada de su esposo Martín Calleja Carrera emprendió la ruta del calvario hacia Tuxtepec, ubicado a 60 kilómetros, teniendo como única vía la destrozada carretera federal 182 –que une a las regiones del Papaloapan y Cañada-.

Ya en el hospital, ubicado sobre la calle Sebastián Ortiz de la zona centro, Galleli y su esposo fueron recibidos por personal del lugar, el cual pese a leer la nota de atención médica y los riesgos del parto, los mantuvieron en espera todo un día, argumentando que su situación no era urgente.

“Nos dejaron esperando todo un día (…) mi esposa sufrió mucho porque le dolía el vientre  y aún si no le hicieron caso rápido y tuvo que esperar”, refirió Martín.

Al siguiente día, posterior a su arribo, Galleli Itai fue intervenida y llevada a la sala de urgencia en donde su parto sería asistido. Durante ese tiempo, dijo Martín, lo mantuvieron incomunicado. “No me decían nada, preguntaba y nada (…) en una de esas tuve que entrar de repente para poder verla y saber cómo estaba”, estableció.

Por fortuna, indicó, su bebé nació bien, sin embargo el estado de salud de su esposa se vio perturbado por causas que nunca le hicieron saber hasta que le dieron el reporte de defunción.

ENCUBREN NEGLIGENCIA

Por su parte Abel Soto Mateo, papá de Galleli, dio a conocer que personal del hospital operó en dos ocasiones a su hija debido a una hemorragia interna que tenía. Aunque nunca le explicaron la causa ni el por qué de las cirugías.

No obstante, poco después se enteró que a su hija le habían realizado una mala incisión que provocó la rotura de una arteria, cuyo trabajo había sido realizado por un estudiante-residente y no por un especialista.

Precisó que la primera operación para enmendar la incisión no fue favorable. Después, en la segunda, su hija recayó considerablemente y falleció al perder demasiada sangre a consecuencia de la hemorragia interna que se presentó.

Al respecto personal del hospital le extendió un certificado de defunción en el que se establecían las presuntas causas: choque hipovolémico o Shock hemorrágico  grado cuatro – es un síndrome complejo que se desarrolla cuando el volumen sanguíneo circulante baja a tal punto que el corazón se vuelve incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo-; coagulación intravascular diseminada – es un proceso patológico que se produce como resultado de la formación excesiva de trombina, y que induce el consumo de factores de coagulación y plaquetas en la sangre-; y hematoma obstétrico de la pelvis.

No obstante Abel dijo que nunca le explicaron el origen de las causas que derivaron en el deceso de su hija. Y en un trance muy rápido le urgieron que retirara el cuerpo y continuara con el proceso debido. Es por ello que, a como pudo, se apuró en trasladar sus restos a su natal Arroyo Zapotillo, Jalapa de Díaz, para brindarle cristiana sepultura.

Advirtió que procederá legalmente para conocer y establecer la negligencia médica y así se pueda castigar la irresponsabilidad.

GALLELI ITAI, UNA GUERRERA MAZATECA

Nacida el 25 de septiembre de 1992, Galleli Itai compaginó su vida a ras del campo y la escuela. Y a son del esfuerzo de una guerrera mazateca logró concluir su bachillerato en el COBAO.

Frente a las necesidades y carencias de su familia, la etapa más reciente de su vida la sorteó empujando una carretilla por las diversas calles de Jalapa de Díaz, en la cual vertía las cosechas, producto del esfuerzo de su esposo en el campo, para venderlas y  obtener el alimento diario.

Mamey, cilantro, chayote y plátano, entre otros, eran los productos que Galleli expedía para ayudar a su esposo. Además para impulsar su economía bordaba blusas y batas al interior de su  vivienda construida con madera y palma. Era una joven muy trabajadora y ampliamente conocida por su tesón de lucha, refiere su familia.

Con un hijo de año y medio y otro en camino, Galleli había decidido junto con su esposo Martín, de solo tener dos hijos y aplicarse el dispositivo intrauterino “DIU” en el marco de su planificación familiar.

Desafortunadamente, tras su deceso, dejó a sus dos hijos al amparo de Martín y sus papás, quienes refirieron a este reportero se harán cargo de lo necesario para procurar su bienestar, siempre.

JALAPA DE DÍAZ, ZONA DE TRAGEDIA HUMANITARIA

Después del caso de Irma López, mujer que en el 2013 dio a luz en el patio del centro de salud por falta de atención, el abandono oficial sigue exhibiéndose con promesas de auxilio y que, hasta la fecha, mantiene a Jalapa de Díaz y a la región del Alto Papaloapan marginados de toda asistencia médica.

Frente a ese caso –que atrajo la mirada de medios e instancias internacionales- durante el gobierno que encabezó Gabino Cué, el exsecretario de salud Germán Tenorio Vasconcelos prometió concluir lo antes posible el hospital regional de Jalapa de Díaz. Sin embargo, nunca lo hizo y lo dejó abandonado. No pasó nada. Esto, motivó al hampa a saquear lo poco que quedaba de ese recinto y agudizó su descuido. (Ver http://elpinerodelacuenca.com.mx/hospital-jalapa-diaz-herencia-saqueo-corrupcion/ )

Hoy dicho nosocomio luce un escenario deteriorado, deprimente. Muestra la negligencia de dependencias que lucraron con la vida misma y cuyos recursos fueron destinados a otros menesteres ajenos al auxilio humano.

El último saqueo que registró el hospital –octubre de 2016- fue realizado por una empresa que fue contratada por el Gobierno del Estado para habilitar una zona de atención de partos. No obstante, debido a que la Secretaría de Salud nunca realizó el pago correspondiente, relativo a ocho millones de pesos, la empresa se vio obligada a desmantelar el área y cobrarse con diversos enseres, entre ellos climas y tubos.

Ante ese escenario, la gran mayoría de mujeres embarazadas tiene que sortear su vida al trasladarse a Tuxtepec, el único punto de auxilio en donde pueden ser atendidas pero que, debido a la gran afluencia que existe, tienen que unirse al drama y calvario de varias más que suplican atención.

En esa misma sintonía corren las vidas de personas que se han visto afectadas por diversas cuestiones de salud y accidentes. Es por ello que para residentes de Jalapa y los pueblos vecinos está prohibido caer en los terrenos de los infortunios.

 

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24 Febrero, 2017

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