Redacción EL PIÑERO/PIÑATAZO

Loma Bonita, Oaxaca.-Hasta hace poco el profesor Nahím Morales Elvira era un modesto docente que impartía clases en el CBTis 90 de Loma Bonita; sus ingresos juntos a los de su esposa, le servían para vivir holgadamente, sin lujos pero con soltura.

Un buen día llegó el diablo a sus oídos, y le contó que podría ser uno de los hombres más influyentes de Loma Bonita, por encima de Oscar Jiménez  y Ángel León Portugal quienes por mucho tiempo han suspirado por la candidatura, o el químico Misael, ferviente seguidor felipista, que aún tiene sus esperanzas puestas, sin contar con otra docena de personas que le susurran al oído “tú serás el siguiente”.

Ahora es presidente municipal, ¡quien lo diría! contra viento y marea, la maquina electoral de Felipe Reyes volvió a funcionar, cada vez con menos margen para ganar, cada vez con más apretujones para lograrlo, pero esta vez, prosperó y colocó a una persona que pocos  lo daban por candidato, menos presidente.

De familia católica ferviente, en mala hora llegó Nahím al poder, puesto que es bien conocido que hasta al más piadoso el poder corrompe, y ahora es momento de señalarlo, si bien tiene un sueldo estratosférico, ofensivo para cualquier ciudadano de Loma Bonita, o mantiene excesos como el haber comprado esa camioneta Mazda que dicen guarda en alguna casa de algún constructor  y amigo que le ha ocasionado disgustos con su cabildo.

Ahora muestra aún más su falta de colmillo, su inhabilidad de ser modesto, ¿acaso su profesor Reyes no le enseñó bien? está construyendo nuestro presidente, construyendo tremenda casa residencial; de tamaños colosales, dentro de ese terreno heredado, y que sus dimensiones bien pueden albergar tremenda mansión; una que suponemos hace suspirar a toda su familia… y otros 34 mil habitantes de loma pensando que bien podría hacer ese dinero para el beneficio de los desamparados.

 

¡Pues rico nuevo, casa nueva! que para eso es el dinero, ojalá nuestro inexperto y verde presidente hubiese fijado el ejemplo de su mentor, comprar casas lejos del pueblo de donde emana el poder, para no ofender  con la  opulencia, a los más pobres, pero, no, solo tomó la decisión y ahora, a construir se ha dicho; Nahím, hoy, al igual que si antecesor y su mentor, ha dado el primer paso para convertirse en otro “nuevo” rico que si no hubiera sido presidente jamás lo hubiese sido .

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