Jaime GUERRERO 

Oaxaca.-El pasado sábado, el tres veces aspirante presidencial, Andrés Manuel López Obrador, firmó en Oaxaca, el “Acuerdo por la Unidad y Prosperidad del Pueblo de Oaxaca y el Renacimiento de México”, con actores políticos de diferentes partidos políticos, en medio de abucheos y rechiflas.

La mayoría, cuestionados por su pasado reciente político y trapecismo político. Lo mismo fue severamente abucheado el ex candidato a gobernador, Salomón Jara Cruz, señalado de actos de corrupción en el gobierno de Gabino Cué Monteagudo.

“Fuera, fuera, son unos traidores. Ese es un ratero. Vendidos”, fueron las arengas contra los políticos. Empero, a López Obrador, no le importo. Salió en defensa de todos, pidió respeto y llamo a la unidad. Sin importarle su alianza con dios y con el diablo, su objetivo es ganar a toda costa la presidencia de la república, en último tren electoral del 2018.

Para ello, sus aliados atestaron el Zócalo Capitalino. Los camiones utilizados en el acarreo fueron estacionados varios kilómetros a la redonda.

El más abucheado en el acto político-electoral, fue el ex dirigente del PRD y actual secretario del Comité Ejecutivo Nacional del Sol Azteca, Rey Morales Sánchez. “Fuera, ese es un ratero”, lanzaban a Morales Sánchez. Lo mimo a Ericel Gómez Nucamendi, ex diputado local del Partido Movimiento Ciudadano, ex diputado federal del PRI.

“Fuera, fuera. Vende patrias. Quieren hueso. Rateros, bájenlos, corruptos y así vas a gobernar López Obrador con puras ratas”, continuaban los reproches contra los panistas, perredistas, petistas y ex priístas.

Sin inmutarse ahí estaban, Gómez Nucamendi; el ex rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), Eduardo Martínez Helmes; la diputada federal del PRD, Karina Barón Ortiz; el legislador local del PT Jesús Romero López.

El ex diputado del PAN, Luis Ortega Zárate, quien avalara ilegalmente la remoción de su coordinadora, Natividad Díaz Jiménez; y Luis Alfonso Silva, ex candidato del PAN, afín a Jorge Castillo Díaz, operador económico de Cué Monteagudo.

Lo mismo, el ex diputado local del PAN y actual presidente municipal de San Pedro Pochutla que ganó por el PT, Víctor Cruz; lo mismo el cacique Rufino Merino Zaragoza, líder del MULT y Adelfo Regino Montes, cacique de la región Mixe.

Los reproches y rechiflas continuaban enmarcando el “Acuerdo por la Unidad y Prosperidad del Pueblo de Oaxaca y el Renacimiento de México”.

Primero el discurso de la dirigente de Morena en Oaxaca, Nancy Ortiz Cabrera, quien ensalzó a López Obrador y su llamado proyecto de nación. Su participación paso sin mayores aspavientos.

Tocó turno Jara Cruz, señalado de actos de corrupción a su paso por la Secretaria de Desarrollo Agropecuario en el sexenio de Gabino Cué Monteagudo. Fue abucheado durante su discurso, cuando hizo el “llamado a todos los mexicanos a incorporarse a la tarea de transformación nacional no solo a simpatizantes y ciudadanos independientes sino a militantes de otros partidos porque los adversarios están en las cúpulas del poder económico y político y las burocracias corruptas de los partidos”.

“Fuera, fuera, fuera. Ratero”, le devolvieron los asistentes al acto político electoral.

Y mientras un sector coreaba: “Es un honor luchar Obrador”, otros lanzaban rechiflas en desacuerdo de ese acuerdo político electoral. Los reproches y rechiflas no cesaban.

Es importante la Unidad 

Al salir al paso de las críticas, López Obrador, pidió unidad. Justificó su alianza electoral con dios y el diablo. Arremetió contra la política económica neoliberal del gobierno de Enrique Peña Nieto. Prometió proyectos de infraestructura, entre ellas, dos refinerías en Champeche y Tabasco, para no comprar gasolinas a Estados Unidos.

Y en su discurso de más de 32 minutos, atajó a las criticas de su alianza con panistas, perredistas, petistas y priístas.

“Es muy importante la unidad en estos momentos difíciles y aciagos. Tiene que haber unidad en el pueblo”, lanzó y citó al oaxaqueño, Ricardo Flores Magín, quien acuño una frase: “Solo es pueblo, puede salvar al pueblo”.

NO obstante, López Obrador, agregó: “solo el pueblo unido y organizado, puede salvar a la Nación”.

“Por eso es importante la firma de este acuerdo en Oaxaca, no debemos de pelearnos, porque abajo no es el problema. Nos están aplastando a todos sin distinción de partidos por eso se requiere la unidad.”, justificó en su camino a los Pinos por tercera ocasión.

Los gritos no cesaban: “AMLO estás llenando el partido de puras ratas sinvergüenzas”, “Bájense mercenarios”, “estamos huyendo de esos mierdas y ahora los reciben en Morena, es la misma mierda”.

“Falta poco: 16 meses, y se va a acabar la pesadilla”, atajaba el líder nacional de Morena, ante sus simpatizantes que fueron acarreados.

De paso, el aspirante presidencial arremetió contra los presidentes Donald Trump, de Estados Unidos, al que acusó de “autoritario, grosero y prepotente”; así como contra Enrique Peña Nieto, de México, por “reaccionario, conservador y traidor”.

No vamos a caer en la provocación 

De igual forma, dijo que en la Presidencia están muy enojados y nerviosos porque Morena está creciendo mucho, por eso el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong se quiere subir al ring, como lo hizo antes el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, pero “no vamos a caer en la provocación” y prefiero ignorarlos.

Y contrario a la política de Trump de construir un muro para evitar el paso de migrantes, López Obrador dijo que siendo presidente va a construir “cortinas” para evitar que los mexicanos se vayan a Estados Unidos a través de la construcción de dos refinerías, una en Campeche y otra en Tabasco para crear empleos y porque “ya no vamos a comprar la gasolina en el extranjero”.

Y a propósito de la conmemoración del Día de la Expropiación Petrolera, dijo que el general Lázaro Cárdenas del Río lo hizo para beneficio de los mexicanos y ahora estos “traidorzuelos” han vuelto a entregar el petróleo y la industria eléctrica a particulares extranjeros, pero “cuando triunfe nuestro movimiento vamos a revisar las reformas y el pueblo va a decidir si se echan abajo”.

Y una vez firmado el acuerdo electoral con López Obrador, volvieron las rechiflas contra los empresarios, legisladores y actores del PAN, PRD y PT.

Las rechiflas y arengas, marcaron el desacuerdo atestiguado también con el ex diputado del PT, Flavio Sosa Villavicencio que le alzó la mano a Vicente Fox Quezada; el rechazo a Armando Contreras ex colaborador de Ulises Ruiz Ortiz, el ex guerrillero Felipe Canseco Ruiz.

El ex dirigente de la Sección 22 del SNTE, Azael Santiago Chepi. En el mismo templete estaba también, la ex dirigente de Morena, Luisa Cortes, actual directora del CILSEO del Congreso, embargo, no acude a laborar en el complejo legislativo.

En el templete se encontraban también los ex diputados perredistas Rosendo Serrano y su hermano Félix; Pável López, su primo David Juárez ex dirigente del PT y el ex dirigente de la Sección 22 acusado de invasiones Roberto López Rosado.

Los únicos que no recibieron chiflidos o abucheos fueron las presidentas municipales, Elisa Zepeda Lagunas, de Eloxochitlán de Flores Magón y Austreberta Ramírez López, de Zacatepec mixes, así como los ex dirigentes de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Héctor Pineda Santiago y Gustavo Manzano Sosa.

Empero, a López Obrador, no le importo. Salió en defensa de todos, pidió respeto y llamo a la unidad. Su objetivo, hacer alianza con dios y con el diablo para ganar a toda costa la presidencia de la república, en último tren electoral del 2018.

 

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