Luis Velázquez
25 de febrero de 2017

Unas tribus priistas se organizan. Darán la pelea, con todo, a la Yunicidad. Nunca antes el ánimo de lucha en su más alta dimensión. Sin arrugarse. Y lo mejor, sin tener miedo a la venganza belicosa del góber azul. Y lo más indicativo, darán la batalla estelar por la candidatura a la alcaldía jarocha, donde su hijo, el senador Fernando Yunes Márquez, será nominado por el PAN.
Ellos miran, por ejemplo, y con indignación y furia, que una parte de las elites rojas se han arrodillado. Mejor dicho, permanecen agazapadas, sin hacer ruido, temerosas quizá de que la Yunicidad vaya por ellos ahora que tiene amenazada a las huestes duartistas y terminen en Pacho Viejo igual, digamos, que Arturo Bermúdez Zurita, el poderoso, poderosísimo secretario de Seguridad Pública..
Pero si el Yunes azul ya sembró el terror en algunos político rojos, allá ellos. Y más, porque en la abundancia sexenal anterior fueron “de todo y sin medida”. Y ahora, para salvar el pellejo se esconden, miedosos, en tanto otros buscaron padrinos para traficar influencias, como el caso del diputado federal, Adolfo Mota Hernández con el senador Emilio Gamboa Patrón.
Y/o el caso del diputado federal, Jorge Carvallo Delfín, a través de Fernando Yunes Márquez.
Y/o el caso del diputado federal, Érick Lagos Hernández, a través de su compañero de pensión estudiantil, Rogelio Franco Castán, secretario General de Gobierno, tiempo aquel cuando compartían el cuarto con Freddy Ayala y Daniel Nava Trujillo.
Y es que antes, mucho antes está el partido político al que pertenecen. Y antes, mucho antes, el destino social.
Y si la población llegó al duartazgo con el prófugo de la justicia desde hace 131 días, ahora menos de tres meses han bastado para indigestarse con un bienio lleno de rencor, odio y venganza.
Tan es así que el ciudadano llama a la Fiscalía… la Fiscalía de la venganza.
Desde hace un ratito, estas tribus priistas se organizan y reorganizan. Se pulen y purifican. Se ponen a prueba. Miden sus alcances. Y se integran.
Ninguno de ellos, por ejemplo, teme a Yunes Linares. Le darán la pelea. De frente. Y en el terreno electoral, como aquel tiempo, en 1997, en el Chirinismo, en que teniendo todo el poder gubernamental y todo el dinero y toda la operación política, Yunes perdió 107 presidencias municipales y fue descarrilado en su candidatura a gobernador a partir, entre otras cositas, de que los líderes y los caciques priistas formaron un bloque en su contra.
Todo, porque como ahora, tienen ánimo de lucha.

POSIBLE CANDIDATO EXTERNO

Ellos están conscientes de una realidad inevitable, porque ni hablar, en el Fidelato ni menos, mucho menos, en el duartazgo, estuvieron pendientes de la formación de cuadros.
Más aún: hay priistas que sueñan con la candidatura a la alcaldía jarocha, entre ellos, Gustavo Sousa y Nino Baxzi, y con todo y aspavientos y mesianismo, en ningún momento el nombre y el prestigio les da para enfrentar a la oposición panista.
Ni tampoco, claro, a MORENA.
Por eso, en unas horas lanzarán su primera estrategia pues el tiempo se ha venido encima.
Y será evaluar a un quinteto de ciudadanos externos para ver si la posibilidad se multiplica.
La encuesta y el sondeo lo efectuará una casa foránea, pues en ninguna de Veracruz tienen confianza.
Las posibles figuras a evaluar entre la población son los siguientes, pues la lista es afinada:
Uno. Francisco Ávila Camberos, ex alcalde jarocho, ex diputado federal, ex coordinador de Puertos y Marina Mercante y ex panista.
Dos. Enrique Cházaro. Empresario del gas.
Tres. Antonio Hanna. El empresario inmobiliario que primero soñó con independizar a Antón Lizardo de Alvarado, convertirlo en municipio libre y amarrar la alcaldía. Después, coqueteó y sigue con Morena, y ahora, en el cabildeo rojo.
Cuatro. Juan José Sierra. El líder empresarial, hermano de Antonio Sierra, quien fuera aliado estelar de Fidel Herrera Beltrán.
Y cinco. Francisco Gutiérrez de Velasco, diputado federal y ex alcalde de Boca del Río, y constructor que soñara con un puente colgante entre Boca del Río y Alvarado.

ENFRENTAR A YUNES… SIN MIEDO

En la estrategia de estas tribus priistas establecieron un tache en contra de un trío de políticos.
Nada que huela a Fidel Herrera Beltrán.
Menos, mucho menos, alguien que huela a Javier Duarte.
Y también, nadie que esté relacionado con Ramón Poo Gil, quien ha significado, dicen ellos, un fraude. Un fraude colosal. El desencanto y la decepción.
Y es que los tres avasallaron por completo al partido tricolor.
Más todavía:
Una cualidad, atributo, virtud, que ponderan de manera irreductible en el candidato del PRI a la alcaldía jarocha es que ningún miedo tenga a Yunes Linares, y por el contrario, estén dispuestos a enfrentarlo con todo.
Y más, porque el góber azul se jugará “hacha, calabaza y miel” por imponer a su hijo como presidente municipal.
Y jugarse todo significa la persecución política y delincuencial, pero también, fiscal, anexos, conexos y similares.
Incluso, hasta inventar delitos como forma intimidatoria.
Todos nosotros “tenemos el ánimo de lucha suficiente” para dar la pelea dijo un aguerrido y combativo priista.

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