Kelly Carter se encontró con un mensaje al pie de la cuenta que le dejó a una pareja blanca, donde, pese a elogiar su trabajo, la discriminaron por su color de piel.

Tres veces. Resulta fácil imaginarse a Kelly Carter refregándose los ojos tras una primera lectura, y volver a esas pocas palabras una y otra vez hasta concluir que era cierto lo que estaba escrito. “Buena atención, pero no damos propinas a los negros”, decía la anotación manuscrita en la cuenta que Carter había facilitado a una pareja de clientes blancos, un hombre y una mujer de edad cercana a los treinta. Al menos en apariencia, según los testigos.

“Tuve que mirar tres veces el recibo porque me quedé impactada. Como camarera nunca había visto una cosa igual”, declaró la mujer a una cadena local de televisión. Ella nunca buscó la fama ni situarse en el centro del foco. Se limitó a hacer su trabajo, en el restaurante Anita’s de Ashburn –en Virginia, en uno de los suburbios de la capital, de Washington–, donde hace tiempo que atiende a clientes con la fama de ofrecer un trato sin mácula.

 

Pero este es el retrato que emerge como herencia de la supuesta sociedad posracial que iba a propiciar el gobierno de Barack Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos.

 

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A pesar de que se le ve como “un modelo de conducta” que ha roto el tabú de que los afroamericanos no podían llegar a la máxima cima del poder –y ejercerlo sin escándalos–, el argumento de que ha ahondado la división racial –y social– le llega de un lado y otro. Desde el editorial de ayer del conservador The Wall Street Journal al filósofo y profesor Cornel West, uno de los intelectuales negros más críticos con el 44 presidente de EE.UU. y cuyo legado califica de triste para “nuestras esperanzas en un candidato de cambio”. Así lo sostiene en un artículo en The Guardian.

 

“Hace ocho años –prosigue West–, el mundo se preparaba para una gran celebración: la inauguración de un brillante y carismático presidente negro. Hoy estamos al borde del abismo: la instalación de un mendaz y catártico presidente blanco”.

 

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Obama se dispone a traspasar el mando a Donald Trump, que arrancó su reciente carrera política con uno de los pronunciamientos más racistas de la era contemporánea. El magnate y estrella de reality show –o como él se define, “la máquina de ratings”– se dedicó a difundir que su antecesor había nacido en África sabiendo que esto era falso. Su figura reunifica todo lo que ha socavado la herencia de Obama: las teorías conspirativas y la difusión de mentiras.

 

La camarera Kelly Carter cuenta con la prueba del recibo y la apostilla.

 

Este par de clientes del Anita’s, restaurante de estilo mexicano, pagaron 30,52 dólares por su consumición (burritos y café) en el desayuno del pasado sábado.

 

“​

 

“Me gustaría que regresasen y servirles de nuevo. Un comentario de odio no me hará cambiar”.

Kelly Carter

 

En este país, los camareros reciben un sueldo básico y lo han de completar con las propinas, que más que una congratulación por la calidad de la atención son una obligación.

 

(Por cierto, el presidente electo, que se describe como salvador de la depauperada clase media, ha reiterado su oposición a elevar el salario mínimo).

 

Por la trayectoria de Carter, el agradecimiento parece merecido. Tommy Tellez, el dueño del establecimiento, salió en su defensa. Ante posibles suspicaces, la ha descrito como una camarera leal y muy atenta con el público. “Siempre sigue una pauta –remarcó–, su filosofía consiste en que el servicio a los clientes está más allá de las normas, y estamos muy felices con ella”.

 

Dos clientes reaccionaron al ver el mensaje que la pareja –se comportó con normalidad e incluso se les escuchó elogiar la comida– había dejado en la factura. Fueron ellos quienes se escandalizaron, sacaron la foto y la colgaron en Facebook. De inmediato cobró protagonismo. Grupos de derechos civiles potenciaron la difusión. No pocos clientes blancos han ido a dejarle la propina, mientras que otros se acercaron para abrazar a Carter y mostrarle su solidaridad.

con información de http://www.clarin.com/mundo/clientes-negaron-propina-moza-unidos-negra_0_HkNWb07Ug.html

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