Barandal

Luis Velázquez

Veracruz.- PASAMANOS: Los Pinos están enviando mensajitos políticos a Veracruz. Calambres directos al góber azul. Lo hacen a través de algunas columnas políticas defeñas. Y todo, alrededor de la captura de Javier Duarte en Guatemala el sábado 15 de abril.

Un mensaje es sobre la molestia federal de que luego luego tomó el micrófono para colgarse la medalla de la aprehensión.

Otro, sobre lo mal que cayó que exhibiera a Karime Macías con su diario íntimo cuando descubrieran la bodega de Córdoba.

Pero también hay mensajes para Duarte y los suyos.

Por ejemplo, le dejan “la víbora chillando” cuando le dicen que Karime fue declarada inocente por la Procuraduría General de la República, PGR.

De igual manera que si ahora cuando sea sometido a un proceso penal por delincuencia organizada, peculado, enriquecimiento ilícito e incumplimiento del deber habla “de más”, entonces, ni modo, procederán contra Karime.

Karime también sale raspada. Le dejan claro. Por ahora fue perdonada. Ella y su familia. Pero si “se pasan de tueste”, entonces, conocerá la guillotina peñista.

El otro calambre es para los duartistas. La PGR, les dicen, investiga “al círculo cercano” de Duarte para revisar si se fueron “cabezones”.

Y de paso, les recuerdan, está pendiente la Cuenta Pública del año 2016, la última del duartazgo, y que, presumen en la Auditoría Superior de la Federación, será la peor del sexenio.

La peor, claro, en el abuso y exceso del poder tomando los recursos públicos con sentido patrimonialista.

Por eso el politólogo Ramón Benítez dice que a Duarte le “están estirando la liga” y continuará sirviendo para muchas cosas.

Entre otras, las siguientes: el pobrecito ha sido convertido en el político más corrupto de toda la historia priista.

Incluso, hasta asesino le han llamado.

Más corrupto que Tomás Yarrington Ruvalcaba, César Duarte, Roberto Borge Angulo, Rodrigo Medina y Guillermo Padrés.

Así está terminando el góber tuitero que a los 37 años de edad, cuando iniciara el sexenio, fuera puesto por Enrique Peña Nieto como el símbolo de la nueva generación política.

 

BALAUSTRADAS: Han de leerse las columnas periodísticas publicadas en algunos medios defeños.

El mensaje es claro. Lacónico, pero expreso.

El caso, por ejemplo, de colgarse la medalla de que en la campaña electoral del año anterior, Miguel Ángel Yunes Linares ofreció enviar a Duarte en cuatro meses a la cárcel… y cumplió, ajá.

Y más ahora cuando la mayor parte de los políticos se declaran los primeros en haber interpuesto denuncias penales contra Duarte, incluso, los primeros en haber sido sus víctimas.

El góber azul asegurando que su vida y la vida de sus hijos corrieron peligro.

Bastaría recordar, por ejemplo, que el primero de junio de 2011 fue secuestrado, desaparecido, asesinado y sepultado en fosa clandestina el primer reportero, Noel López Olguín, de Noticas de Acayucan, una cadena del mal, sórdida y siniestra que se tradujo en 19 trabajadores de la información victimizados.

Otra página atroz del duartazgo fue, entre tantas otras, aquella manifestación de los estudiantes de la facultad de Sociología de la UV cuando frente al palacio le gritaron a Duarte el imborrable eslogan de batalla:

“¡Ustedes son los Zetas”.

Y que días después se tradujera en la madriza una madrugada a un grupo de alumnos reunidos en una fiesta en un departamento cerca del edificio del PRI, por cierto una semana antes de la elección de diputados federales en el año 2013.

Por eso resulta grotesco que ahora, encarcelado Duarte en Guatemala y caminando la solicitud de extradición, los políticos quieran colgarse la medallita.

El mensaje polisémico en la prensa escrita al Veracruz azul está fuera de duda.

 

ESCALERAS: El perdón (por ahora) a Karime Macías lleva chanfle.

Según una parte de la prensa defeña fue absuelta porque negoció entregar a Duarte a cambio de impunidad para ella y su familia.

Pero si en el proceso penal, el ex góber tuitero despepita en contra, digamos, de algún político Peñista como la versión aquella de que con cargo al erario financió la campaña presidencial del año 2012, entonces, la daga caerá encima de Karime y hasta de su padre, Tony Macías.

La liga política se está estirando.

Incluso, hasta Andrés Manuel López Obrador, el candidato presidencial de MORENA puntero en la encuesta de Los Pinos, levantó la mano y sin rodeos advirtió que el Peñismo lo quiere tumbar a base de duartazgos.

Nada fácil será, dijo, que Duarte declare ante el juez que el año anterior financió a Cuitláhuac García como candidato de AMLO a la gubernatura de Veracruz y al que, por cierto, el senador Héctor Yunes Landa asegura que su gente lo vio salir de la residencia oficial del góber en Xalapa con una maletita.

Javier Duarte ha sido convertido en un producto electoral y/o electorero.

El PRI lo quiere, por ejemplo, para ganar la elección en el estado de México con Alfredo del Mazo junior como candidato, y por añadidura, descarrilar a “El peje” para el 2018.

Miguel Ángel Yunes Linares… para cuajar más en la población electoral y ganar el 4 de junio las alcaldías, entre ellas, la jarocha para su hijo Fernando.

Y de paso, amarrar el futuro que vendrá el año entrante con la gubernatura para su otro hijo.

Todos quieren hacer “carnitas” con Javier Duarte ahora que en Guatemala volvió a su estado natural físico. Más gordito y más cachetón.

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