POLÍTICA, PORTADA

El arrogante Videgaray y los alcahuetes diputados

VICENTE BELLO/ TREN PARLAMENTARIO

México.- Aupado sobre su arrogancia, Luis Videgaray Caso se apersonó ayer ante la alcahueta Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, se puso a mirar a los diputados como dicen que Dios mira a los conejos… y entonces desplegó ante los medios de información el discurso dulzón que todos los mexicanos quieren escuchar: que el gobierno está dedicado a defender la soberanía nacional y que en marzo el gobierno mexicano demandará ante organismos multilaterales las violaciones de que son objeto los mexicanos radicados en los Estados Unidos por parte del gobierno de Donald Trump.

Esta reunión con los capataces de los grupos parlamentarios fue, desde la víspera, la representación de la farsa de contrapeso en que está batida la Cámara de Diputados, de modo particularmente grave, en lo que va del sexenio.

Llegando, fue de inmediato arropado por los coordinadores parlamentarios. Nada trascendió a través de los monitores lo que Videgaray tenía a bien decir a sus interlocutores.

Una reunión que terminó por convertirse en un conciliábulo, del cual no se sabe todavía si alguno de los legisladores preguntó qué ha acordado realmente con el gobierno de los Estados Unidos.

¿Alguno de los diputados preguntó a Videgaray si es verdad lo que se filtró en medios de información de los Estados Unidos, de que está allí, como secretario de Relaciones Exteriores, porque Donald Trump lo quiso así, y así se lo exigió a Enrique Peña Nieto desde la primera llamada que sostuvieron, posterior a su triunfo en noviembre de 2016?

De lo único que se sabe (los legisladores guardan confidencialidad a modo de lo que le conviene al Ejecutivo Federal)  es, precisamente, de lo que Videgaray dijo en conferencia, después de la reunión sostenida con los coordinadores. Que México no aceptará imposiciones migratorias de Estados Unidos, hubo dicho a los reporteros.

Dijo también que a los diputados explicó por qué ocurrió el primer encuentro con los representantes del gobierno estadounidense en enero, a pesar del inicio del feroz golpeteo del presidente Donald Trump contra México. Incluso cuando la opinión prevaleciente en el país era en el sentido de que no los buscara y que actuara con dignidad y orgullo.

“Porque era el primer encuentro”, dijo Videgaray a los reporteros. “El primer encuentro y había que establecer las primeras posiciones del gobierno mexicano. Y así lo hicimos con respeto, con firmeza. Y ese fue el primer punto de partida entre los dos gobiernos”.

Pero, además, dijo, “si nos hubiéramos retirado de la mesa hubiéramos sembrado un precedente delicado  y hubiéramos perdido legitimidad, apoyo (de organismos que pedían dialogar con Trump); y nos hubieran reclamado que habríamos desaprovechado la oportunidad de diálogo”.

A decir de Videgaray, la reunión con los diputados coordinadores fue “un diálogo cercano”. Y apostilló: “Fue una reunión en la que escuché distintos puntos de vista y preocupaciones compartidas”.

Y remachaba también: “Tenemos plena coincidencia con todas las voces de la Junta de Coordinación Política en el propósito de actuar con inteligencia y con firmeza en defensa de México y nuestros connacionales”.

La reunión de Videgaray con los diputados coordinadores ocurrió horas antes de que éste se reuniera con el general John Kelly, secretario de Seguridad Interna de los Estados Unidos, y con Rex Tillerson, secretario de Estado de ese país.

Lo acompañarán los secretarios de Gobernación, de Hacienda, de Defensa y de Marina. Y él llevará la voz cantante y no el de Gobernación.

No se supo ayer en San Lázaro si los diputados le exigieron lo que todos los mexicanos exigen a su gobierno: que se ponga a defender a ultranza, por antonomasia, a la soberanía nacional, más allá del discurso. Un discurso que sólo genera desconfianza, por lo desacreditado que está el gobierno de Peña Nieto en cuanto a la defensa de la Patria.

No sufriría tanto el pueblo de México estos días de gravedad si no se supiera que el gobierno mexicano está bajo la égida de personajes tan desacreditados moralmente como el mismo Videgaray Caso y el mismo Peña Nieto, quienes desde que asumieron el poder presidencial en México se dedicaron a cambiar leyes totalmente contrarias a los intereses del Estado mexicano. Leyes que, en cambio, están beneficiando nada menos que a los Estados Unidos de América.

¿O usted, lectora, lector, cree a Videgaray cuando afirma –lo hizo en san Lázaro- que México no va a aceptar decisiones unilaterales de los Estados Unidos, como esta de ayer mismo cuando arreciaron las deportaciones hacia territorio mexicano? ¿O, prometió Videgaray, de que el gobierno de Enrique Peña Nieto “se pondrá firme en materia migratoria”?

Pues nada de esto han dicho los diputados que recibieron comedidamente a Videgaray. ¿De veras todo lo que dijeron corresponde al casillero de la seguridad nacional?

Estas preguntas barbotarán ahora que Videgaray acepte comparecer ante la Comisión de Relaciones Exteriores de San Lázaro. O de la de los senadores.

Deberá hacerlo. Y máxime cuando a su pesado costal de pendientes informativos al país, deba incluir lo que a partir de anoche y hasta el viernes, esté negociando, discutiendo, acordando, con los dos secretarios del gabinete presidencial de Donald Trump, apersonados desde ayer en la ciudad de México.

Videgaray, en San Lázaro, dijo que México no recibirá a deportados de otras nacionalidades; pero la Secretaría de Desarrollo Social  decía lo contrario: que sí, y que tratará a los extranjeros deportados con respeto.

 

ESTRIBO

The Washington Post y The New York Times criticaron con dureza ayer a Donald Trump, a cuyas políticas migratorias calificaron de “crueles”.

 

Comentarios

Comentarios

23 Febrero, 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Image Banner
Image Banner
Síguenos en Twitter
Siguenos en Facebook
El Piñero de la cuenca

El Piñero de la Cuenca es un medio de información con 30 años de vida; es un proyecto integrado por periodistas y profesionales de la comunicación comprometidos con las causas justas y sociales.

Image Banner
Image Banner